La Comisión Europea se congratula de la votación del Parlamento Europeo celebrada hoy y que confirma el acuerdo político alcanzado sobre el Mecanismo de Recuperación y Resiliencia (MRR) en diciembre de 2020. Esto supone un paso importante para poner a disposición de los Estados miembros 672 500 millones de euros en forma de préstamos y subvenciones en apoyo de las reformas y las inversiones.

El MRR es el instrumento clave de NextGenerationEU, el plan de la UE para salir más fuertes de la pandemia de COVID-19. Desempeñará un papel crucial a la hora de ayudar a Europa a recuperarse del impacto económico y social de la pandemia y contribuirá a que las economías y sociedades de la UE sean más resilientes y a garantizar las transiciones ecológica y digital.

La aprobación del Parlamento Europeo allana el camino para la entrada en vigor del MRR en la segunda quincena de febrero. Los Estados miembros podrán presentar oficialmente sus planes nacionales de recuperación y resiliencia, que serán evaluados por la Comisión y adoptados por el Consejo. Los planes de recuperación y resiliencia establecen las reformas y los proyectos de inversión pública que recibirán apoyo con cargo al MMR. La Comisión ya mantiene un intenso diálogo con todos los Estados miembros sobre la preparación de estos planes.

Una prefinanciación del 13 % del importe total asignado a los Estados miembros se pondrá a disposición de estos una vez aprobados los planes de recuperación y resiliencia, a fin de que la financiación del DRR llegue allí donde sea necesaria lo antes posible.

El MMR se estructura en torno a cuatro pilares: transición ecológica; transformación digital; cohesión económica, productividad y competitividad; cohesión social y territorial; resiliencia sanitaria, económica, social e institucional; políticas para la próxima generación.

Ayudará a la UE a alcanzar su objetivo de neutralidad climática de aquí a 2050 y a ponerla en el camino de la transición digital, creando empleo y estimulando el crecimiento a la vez. Un mínimo del 37 % del gasto en inversiones y reformas contempladas en cada plan nacional de recuperación y resiliencia debe contribuir a objetivos climáticos. Un mínimo del 20 % del gasto en las inversiones y reformas contempladas en cada plan nacional deberá apoyar la transición digital.

También ayudará a los Estados miembros a hacer frente con eficacia a los retos señalados en las recomendaciones específicas pertinentes por país enmarcadas en el Semestre Europeo de coordinación de las políticas económicas y sociales. | RAPID, IP/21/426, 9.2.2021

La Comisión Europea ha establecido orientaciones estratégicas para la aplicación del Mecanismo de Recuperación y Resiliencia en su Estrategia Anual de Crecimiento Sostenible de 2021 (EACS). El Mecanismo, principal instrumento de recuperación y núcleo esencial de NextGenerationEU, contribuirá a que a la UE salga de la crisis actual reforzada y dotada de mayor resiliencia. El Mecanismo concederá préstamos y subvenciones por valor de 672 500 millones EUR, un importe sin precedentes, como ayuda financiera anticipada para los primeros años de la recuperación, que resultarán cruciales.

La publicación de la EACS pone en marcha el ciclo del Semestre Europeo de este año. En la EACS del año pasado, la Comisión lanzó una nueva estrategia de crecimiento basada en el Pacto Verde Europeo y en el concepto de sostenibilidad competitiva. La EACS de este año guarda plena continuidad con la precedente. Los cuatro aspectos identificados en la Estrategia Anual de Crecimiento Sostenible del año pasado, a saber, la sostenibilidad medioambiental, la productividad, la equidad y la estabilidad macroeconómica, siguen siendo los principios rectores en los que se basan los planes de recuperación y resiliencia de los Estados miembros y sus reformas e inversiones nacionales. Estos aspectos constituyen el núcleo del Semestre Europeo y garantizan que la nueva agenda de crecimiento contribuya a sentar las bases de una recuperación ecológica, digital y sostenible.

Para poder acogerse al Mecanismo de Recuperación y Resiliencia, los Estados miembros deben presentar proyectos de planes de recuperación y resiliencia en los que se expongan los programas nacionales de inversión y reforma adoptados en consonancia con los criterios estratégicos de la UE mencionados anteriormente. Los planes de recuperación y resiliencia de los Estados miembros también deben abordar los retos de política económica que figuran en las recomendaciones específicas por países de los últimos años y, en particular, en los ciclos de 2019 y 2020. Dichos planes deben permitir asimismo a los Estados miembros intensificar su potencial de crecimiento económico, creación de empleo y resiliencia económica y social, así como hacer frente a las transiciones ecológica y digital. La Comisión publica también hoy orientaciones adicionales destinadas a los Estados miembros sobre la mejor manera de presentar sus planes de recuperación y resiliencia, junto con una plantilla normalizada para la elaboración de dichos planes. | RAPID, IP/20/1658, 17.9.2020

El nuevo Mecanismo de Recuperación y Resiliencia proporcionará ayuda financiera a gran escala para impulsar las reformas y las inversiones emprendidas por los Estados miembros, con el objetivo de mitigar el impacto de la pandemia de COVID-19 y de lograr que las economías de la UE sean más resilientes y estén mejor preparadas para los retos que plantean las transiciones ecológica y digital.

Ayudará a los Estados miembros a hacer frente a los retos señalados en el Semestre Europeo, en ámbitos como la competitividad, la productividad, la sostenibilidad medioambiental, la educación y las capacidades, la salud, el empleo y la cohesión económica, social y territorial. Asimismo, garantizará que estas inversiones y reformas se centren adecuadamente en los retos relacionados con las transiciones ecológica y digital,a fin de contribuir a la creación de empleo y al crecimiento sostenible, y de conseguir una Unión más resiliente.

La mayor parte de la financiación se concederá mediante subvenciones, con posibles aportaciones complementarias en forma de préstamos. El importe total de las subvenciones disponibles será de 310 000 millones de euros (a precios constantes; 335 000 millones a precios corrientes), y otros 250 000 millones de euros en préstamos (a precios constantes; 268 000 millones a precios corrientes).

En lo que respecta a las subvenciones, se determinará un importe máximo por Estado miembro con arreglo a una clave de reparto predeterminada, que tendrá en cuenta la población, el PIB per cápita y el desempleo. Dicha clave será especialmente beneficiosa para los países más afectados por la crisis, en particular aquellos que tienen una renta per cápita más baja y una elevada tasa de desempleo.

Además de las subvenciones, los Estados miembros podrán solicitar un préstamo para la ejecución de sus reformas e inversiones públicas . Los préstamos deben estar justificados por las mayores necesidades financieras vinculadas a los planes de recuperación y resiliencia presentados por los Estados miembros. El volumen máximo de los préstamos para cada Estado miembro no superará el 4,7 % de su renta nacional bruta. No obstante, se podrá contemplar un aumento del límite máximo, en función de los recursos disponibles. | RAPID, IP/20/949, 28.5.2020

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