En respuesta a una sentencia del Tribunal General, la Comisión propone hoy insertar de nuevo determinados aspectos de los ensayos de emisiones en condiciones reales de conducción (RDE) en la legislación que deben adoptar el Parlamento Europeo y el Consejo.

La Comisión Europea ha sido muy activa en la promoción de la calidad del aire, la lucha contra el cambio climático y el apoyo a la transición hacia una movilidad limpia. Sus acciones incluyen ensayos de emisiones nuevos y más fiables en condiciones reales de conducción, así como una prueba de laboratorio mejorada. Estos esfuerzos ya están dando resultados. Los nuevos tipos de vehículos diésel sometidos a ensayo tanto en el laboratorio como en carretera en condiciones reales y comercializados desde septiembre de 2017 emiten considerablemente menos emisiones que los tipos más antiguos de vehículos diésel.

En diciembre de 2018, el Tribunal General anuló algunas de las disposiciones de la legislación de la UE en materia de ensayos de emisiones en condiciones reales de conducción. El Tribunal consideró que los denominados «factores de conformidad» no deberían haberse adoptado mediante el procedimiento de comitología, sino mediante el procedimiento legislativo ordinario. La anulación es parcial y no afecta al procedimiento real de ensayo de RDE, que sigue en vigor y que aún debe llevarse a cabo en el momento de la homologación de tipo.

El Tribunal retrasó los efectos de la anulación parcial hasta febrero de 2020 para que la Comisión tuviera tiempo de ejecutar la sentencia. Para evitar la inseguridad jurídica en las homologaciones de tipo concedidas desde septiembre de 2017, cuando el procedimiento de ensayo de RDE pasó a ser obligatorio, la Comisión propone hoy insertar de nuevo los mismos factores de conformidad en el texto legal. La Comisión presenta la propuesta legislativa mediante el procedimiento legislativo ordinario, tal como solicitó el Tribunal General. De este modo, la Comisión actúa con el fin de garantizar la seguridad jurídica necesaria para las autoridades nacionales, la industria y los consumidores. (RAPID, IP/19/2837, 14.6.2019)

Reglamento 2018/1999 de 11 de diciembre de 2018, sobre la gobernanza de la Unión de la Energía y de la Acción por el Clima, y por el que se modifican los Reglamentos 663/2009 y 715/2009, las Directivas 94/22/CE, 98/70/CE, 2009/31/CE, 2009/73/CE, 2010/31/UE, 2012/27/UE y 2013/30/UE y las Directivas 2009/119/CE y (UE) 2015/652, y se deroga el Reglamento 525/2013 (DOUE L 328/01, 21.12.2018)

Tribunal de Cuentas Europeo. Informe Especial 24/2018. Demostración de captura y almacenamiento de carbono y energías renovables innovadoras a escala comercial en la UE: en los últimos diez años no se han conseguido los avances previstos (DOUE C 391/02, 29.10.2018)

Con el objeto de contribuir al logro de sus objetivos en materia de cambio climático y de energía para 2020 y a más largo plazo, la UE estableció en 2009 dos grandes programas de financiación destinados a la captura y almacenamiento de carbono y a las energías renovables innovadoras: el Programa Energético Europeo para la Recuperación (PEER) y el programa NER300. Aunque es probable que la UE cumpla las metas fijadas para 2020, el Tribunal constató que ninguno de estos programas consiguió introducir las actividades de captura y almacenamiento de carbono en la UE. El PEER contribuyó de forma positiva al desarrollo del sector de la energía eólica marina, aunque el programa NER300 no logró los avances previstos en su apoyo a la demostración de una amplia variedad de tecnologías relativas a las energías renovables innovadoras.

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