Documentos de la UE. CDE Universitat de València

La Comisión ha publicado hoy su evaluación de los proyectos de planes presentados por los Estados miembros para alcanzar los objetivos de la Unión de la Energía y, en particular, los objetivos acordados de la Unión en materia de energía y clima para 2030.

En su evaluación, la Comisión considera que los planes nacionales reflejan ya esfuerzos significativos, pero señala varios ámbitos en los que aún existe margen de mejora, en particular por lo que respecta a las políticas específicas e individualizadas destinadas a garantizar el cumplimiento de los objetivos para 2030 y a mantener el rumbo hacia la neutralidad climática a más largo plazo. La Unión Europea es la primera gran economía que establece un marco jurídicamente vinculante para cumplir sus compromisos en virtud del Acuerdo de París, y es la primera vez que los Estados miembros preparan proyectos de planes nacionales integrados de energía y clima (PNEC). Sin embargo, dado que en los planes se prevén actualmente contribuciones insuficientes desde el punto de vista tanto de las energías renovables como de la eficiencia energética, la consecución de los objetivos generales de la Unión en materia de clima y energía requerirá un mayor grado de ambición colectiva. (RAPID, IP/19/2993, 18.6.2019)

El cuarto informe sobre el estado de la Unión de la Energía, adoptado hoy, pone de manifiesto que la Comisión ha plasmado plenamente su visión de una estrategia de la Unión de la Energía que garantiza una energía accesible, asequible, segura, competitiva y sostenible para todos los europeos.

Europa ya es líder mundial en la lucha contra el cambio climático. Las políticas europeas aplicadas en los últimos cinco años en todos los ámbitos políticos han puesto a la UE en el buen camino para adoptar plenamente la transición a la energía limpia, aprovechar las oportunidades económicas que ofrece, generar crecimiento y empleo y crear un entorno más saludable para los consumidores.

Además de modernizar la política europea de clima y energía, la Unión de la Energía impulsa la transición de nuestra economía a una energía limpia en sectores clave, en consonancia con los compromisos contraídos en el marco del Acuerdo de París y garantizando una transición socialmente justa. Construir una Unión de la Energía resiliente, dotada de una política de clima y energía con visión de futuro, ha sido una de las prioridades políticas de la Comisión Juncker. Hoy hacemos un balance positivo de lo que en 2014 no era sino una visión: la de una Unión de la Energía unificada, interconectada, segura y sostenible. El informe va acompañado de dos documentos que muestran lo que se ha avanzado en energías renovables y en eficiencia energética. La Comisión presenta en paralelo un informe sobre la aplicación del plan de acción estratégico para las baterías y una comunicación relativa a una toma de decisiones más eficaz y democrática en la política de clima y energía de la Unión. (RAPID, IP/IP/19/1876, 9.4.2019)

Reglamento 2018/1999 de 11 de diciembre de 2018, sobre la gobernanza de la Unión de la Energía y de la Acción por el Clima, y por el que se modifican los Reglamentos 663/2009 y 715/2009, las Directivas 94/22/CE, 98/70/CE, 2009/31/CE, 2009/73/CE, 2010/31/UE, 2012/27/UE y 2013/30/UE y las Directivas 2009/119/CE y (UE) 2015/652, y se deroga el Reglamento 525/2013 (DOUE L 328/01, 21.12.2018)

El primer Informe sobre el Estado de la Unión de la Energía pone de manifiesto lo mucho que se ha avanzado desde la adopción, hace nueve meses, de la Estrategia Marco de esa Unión. Queda todavía mucho por hacer, pero 2016 será un año de realizaciones importantes.

La Estrategia Marco de la Unión de la Energía (IP/15/4497) abrió un nuevo camino para la transición a una economía hipocarbónica, segura y competitiva. La Comisión se comprometió también a informar anualmente sobre el Estado de esa Unión a fin de abordar las cuestiones más importantes y de impulsar el necesario debate sobre este tema. El Informe consagrado al Estado de la Unión de la Energía, que se publica hoy por primera vez, pasa revista a los avances conseguidos en los últimos nueve meses, señala los campos de acción principales para 2016 y expone las conclusiones pertinentes a nivel nacional, regional y europeo. Se trata de un elemento fundamental para supervisar la aplicación de esta prioridad clave de la Comisión Juncker.

En relación con el cambio climático, el Estado de la Unión de la Energía destaca la contribución de Europa a las negociaciones de París. Hasta la fecha, más de 160 países, que representan más del 90 % de las emisiones mundiales, han presentado ya su contribución al Acuerdo de París. En este proceso, la UE ha avanzado para el conjunto de la economía interior un objetivo obligatorio de reducción de emisiones que, de aquí a 2030, habrá de situarlas al menos un 40 % por debajo de los niveles registrados en 1990. Tras la Conferencia de París, será importante que todos los países centren su atención en la ejecución concreta de sus compromisos. (RAPID, IP/15/6105, 18.11.2015)

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