La Comisión ha dado hoy un paso hacia la simplificación administrativa y para reducir los costes para las empresas de la construcción. Gracias a esta propuesta de la Comisión, los fabricantes de productos de construcción (como ladrillos, material de aislamiento, puertas, etc.) podrán cargar «declaraciones de prestaciones» informatizadas en sus sitios web. Estos documentos tienen que acompañar a cada producto de construcción vendido, comunicando sus características esenciales (resistencia al fuego, resistencia mecánica o eficiencia energética, por ejemplo). Cuando entre en vigor, las empresas que venden productos de construcción en la UE podrán hacer públicos estos certificados en línea. Actualmente, estas declaraciones deben notificarse a cada cliente por correo postal o electrónico. Tener en línea estas declaraciones permitirá una comunicación más rápida en toda la cadena de suministro, reducirá costes de producción y facilitará la venta de estos productos. Gracias a la propuesta, que viene a complementar el reciente Reglamento sobre los productos de construcción, los consumidores verán fácilmente las prestaciones que pueden esperar del producto que van a comprar, lo cual les dará más confianza. (RAPID, IP/13/1008, 30.10.2013)

Las empresas de construcción que deseen ampliar sus actividades comerciales en otro Estado miembro de la UE deben saber los retos a los que se exponen. Cabe la posibilidad de que los requisitos en materia de empleo, medio ambiente y seguridad varíen en lo que respecta a los productos y materiales de construcción. Ayer, el nuevo Reglamento sobre productos de construcción empezó a allanar los obstáculos reglamentarios y técnicos injustificados que entorpecen la libre circulación de los productos de construcción en el Espacio Económico Europeo. La industria de la construcción (incluidos los productos de construcción) tiene una enorme importancia para el bienestar económico de Europa; representa aproximadamente el 9,5 % del PIB y el 10 % de la mano de obra de la UE. El sector se halla en una situación difícil debido a la crisis económica, y sería útil que pudiera contar con un mercado interior transparente y que funcione correctamente. El Reglamento sobre los productos de construcción (RPC), que se adoptó en 2011 y es plenamente aplicable desde el 1 de julio de 2013, reforzará el mercado interior de la UE. Ayudará a los fabricantes de productos de construcción a comercializar sus productos en un marco legislativo europeo común y simplificado que utilice el marcado CE para demostrar la fiabilidad de la declaración del rendimiento de los productos. El RPC introduce asimismo medidas específicas para facilitar la vida de los pequeños fabricantes y las microempresas. (RAPID, IP/13/635, 2.7.2013)

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