El Parlamento Europeo y el Consejo han sancionado hoy la nueva Directiva sobre techos nacionales de emisión (Directiva TNE), basada en una propuesta de la Comisión que fija límites más estrictos para los cinco contaminantes principales en Europa. Entrará en vigor el 31 de diciembre de 2016.

Una vez que se haya aplicado íntegramente, la Directiva permitirá reducir en casi un 50 % en el horizonte de 2030 las negativas consecuencias para la salud de la contaminación atmosférica, tales como las enfermedades respiratorias y la muerte prematura. Pese a que los contaminantes atmosféricos son «asesinos invisibles», cada vez es mayor la concienciación y preocupación de los ciudadanos por la calidad del aire que respiran, de manera que el establecimiento de límites más estrictos en la Directiva TNE constituye un logro importante. También repercutirá muy favorablemente en la calidad del agua, el suelo y los ecosistemas y contribuirá a hacer frente a los efectos de partículas nocivas causantes del cambio climático, como el carbono negro. La Directiva constituye el núcleo del Programa «Aire Puro» para Europa de la Comisión, cuyo ámbito es más general. (RAPID, IP/16/4358, 14.12.2016)

Aplicación del Acuerdo de París: avances de la UE hacia el objetivo de reducción mínima del 40% ((exigido en aplicación del artículo 21 del Reglamento 525/2013 de 21 de mayo de 2013, relativo a un mecanismo para el seguimiento y la notificación de las emisiones de gases de efecto invernadero y para la notificación, a nivel nacional o de la Unión, de otra información relevante para el cambio climático) (COM(2016) 707 final, 8.11.2016)

El Parlamento Europeo ha aprobado hoy la ratificación del Acuerdo de París por parte de la Unión Europea. Con la aprobación del Parlamento Europeo, en presencia del presidente de la Comisión Europea, Jean-Claude Juncker, del secretario general de las Naciones Unidas, Ban Ki-moon, y del presidente de la COP21, Ségolène Royal, se elimina el último obstáculo. Ha concluido el proceso político para la ratificación del Acuerdo por parte de la Unión Europea.

Hasta la fecha han ratificado el Acuerdo de París 62 Partes, que representan casi el 52 % de las emisiones a nivel mundial. El Acuerdo entrará en vigor a los treinta días de su ratificación por 55 Partes, como mínimo, que representen al menos el 55 % de las emisiones mundiales. La ratificación y el depósito del instrumento de ratificación por parte de la Unión cruzarán el umbral del 55 % de las emisiones y, por tanto, darán lugar a la entrada en vigor del Acuerdo.

La UE, que desempeñó un papel decisivo al propiciar la coalición de ambición que hizo posible la adopción del Acuerdo de París el pasado mes de diciembre, lidera la acción por el clima a nivel mundial. La Comisión Europea ha presentado ya las propuestas legislativas para cumplir el compromiso de la UE de reducir las emisiones de la Unión en un 40 %, como mínimo, de aquí a 2030. (RAPID, IP/16/3284, 4.10.2016)

La Comisión está trabajando para mantener la competitividad de la UE a medida que el modelo socioeconómico global vaya evolucionando hacia esa economía moderna e hipocarbónica promovida por el Acuerdo de París sobre el Cambio Climático. Las propuestas de hoy establecen orientaciones claras y equitativas con el fin de que los Estados miembros se preparen para el futuro y y se mantenga la competitividad de Europa. Tales propuestas forman parte integrante de la Unión de la Energía y de una política de cambio climático orientada al futuro.

En 2014, la UE contrajo el claro compromiso de reducir colectivamente sus emisiones de gases de efecto invernadero al menos un 40 % para 2030, en comparación con los niveles de 1990, en todos los sectores de la economía. Las propuestas de hoy presentan los objetivos anuales vinculantes de reducción de las emisiones de gases de efecto invernadero que los Estados miembros han de cumplir en el período 2021-2030 para contribuir a la acción por el clima de la UE en los sectores del transporte, la construcción, la agricultura, los residuos, el uso de la tierra y la silvicultura (véanse las fichas informativas MEMO/16/2499 y MEMO/16/2496). El nuevo marco se basa en los principios de equidad, solidaridad, rentabilidad e integridad del medio ambiente. Todos los Estados miembros se ven afectados por esta iniciativa por cuanto les corresponderá a ellos decidir cómo aplicar las medidas propuestas para cumplir el objetivo acordado para 2030. La Comisión también presenta una estrategia sobre la movilidad con bajas emisiones de carbono, fijando el rumbo para el desarrollo de medidas aplicables en toda la UE en relación con los vehículos con emisiones bajas o nulas y los combustibles alternativos de bajas emisiones (véase la ficha informativa MEMO/16/2497). (RAPID, IP/16/2545, 20.7.2016)

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