Martes, 25 Mayo 2010 06:23

Por alusiones

El pasado 12 de Mayo asistí a una lectura de textos cortos en un  agradable café de Benimaclet. En el descanso, un buen amigo me contó una anécdota alarmante. El día 8 de Mayo tuvo una conversación con un Inspector de Limpieza del Ayuntamiento que le informó del deseo municipal de hacer desaparecer dos grafitis que decoran las dos persianas del negocio de mi amigo. Le ofrecía gratis el servicio, aunque si quería un pintura mejor que la que ellos gastaban  debía abonar la diferencia de coste. Casualidades de la vida, las pintadas del citado comercio diferían en su comprensibilidad: en un caso se trataba de un garabato ilegible al uso  y en el otro la pintada era  explícita : El Cabanyal resisteix. Mi amigo le inquirió al inspector si estaban hablando de las dos y , sin ningún empacho , el inspector le informó que a él sólo le importaba la comprensible porque era alusiva. Ante la negativa de mi amigo a tan sutil diferenciación, el inspector se limitó a un escueto y amenazante: bueno, yo daré parte... Estimados próceres: no contentos con dedicarse con denuedo a que la democracia se limite al papelito cuatrienal y a practicar el deporte de negar cualquier validez a quien argumente  algo en sentido contrario a sus deseos, ahora  nos deleitan con atentados explícitos a la libertad de expresión en aras de una sin par alusividad. Oído cocina.

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