Se invita a las regiones a presentar solicitudes para dos proyectos piloto de la Comisión. Si se las selecciona, pueden beneficiarse de apoyo financiero y de asesoramiento personalizados de la UE para transformar sus economías y modernizar sus industrias.

Los dos proyectos piloto fueron presentados por la Comisión en julio de 2017. Pretenden facilitar más ayuda a las regiones de Europa a la hora de invertir en sus ámbitos especializados de competitividad (la denominada «especialización inteligente») y de generar la innovación, el crecimiento y la resistencia necesarios para encauzar la globalización. El enfoque de la especialización inteligente se introdujo en todos los programas de política regional en 2014. Ha mejorado cómo las regiones diseñan sus estrategias de innovación, asociando estrechamente a las empresas locales y a los investigadores. Los proyectos piloto se basan en esta experiencia positiva. Hoy se ponen en marcha dos convocatorias de manifestaciones de interés. (RAPID, IP/17/3501, 29.9.2017)

La globalización ha supuesto enormes beneficios para las economías menos desarrolladas del mundo, así como muchas oportunidades para los europeos; sin embargo, si bien los beneficios están ampliamente extendidos, el reparto de los costes suele ser desigual, como indicaba el documento de reflexión sobre el encauzamiento de la globalización de la Comisión. Para afrontar el reto de la modernización económica, Europa debe capacitar a sus regiones y ayudarles a crear valor. Esto supone integrar la innovación, la digitalización y la descarbonización, y desarrollar las capacidades de las personas. Hoy, la Comisión propone un nuevo conjunto de acciones para ayudar a las regiones europeas a invertir en sus ámbitos especializados de solidez competitiva («especialización inteligente») y generar la innovación, la resiliencia y el crecimiento necesarios.  (RAPID, IP/17/1995, 18.7.2017)

La Comisión presenta hoy un informe sobre regiones de la Unión que van a la zaga en términos de crecimiento o patrimonio, y marca caminos claros en favor de estrategias de crecimiento regional, con ayuda de los fondos de la UE. En el informe se evalúa lo que favorece o dificulta la competitividad de estas regiones y por qué todavía no han alcanzado los niveles de crecimiento y renta esperados para la UE. Más aún, se identifican las necesidades de inversión de las regiones (capital humano, innovación, calidad de las instituciones y mejor accesibilidad), así como los instrumentos de la política de cohesión de la UE que podrían servirles de apoyo.

Se han estudiado cuidadosamente cuarenta y siete regiones de ocho Estados miembros, que se han clasificado como «de bajo crecimiento», con un PIB per cápita de hasta el 90 % de la media de la UE, pero con una persistente falta de crecimiento, o como «de renta baja», en las que el PIB per cápita va creciendo, pero todavía se encuentra por debajo del 50 % de la media de la UE. En ellas vive una población de ochenta y tres millones de personas, es decir, uno de cada seis habitantes de la UE. Un grupo se sitúa principalmente en el sur de Europa, mientras que el otro se concentra en el este. (RAPID, IP/17/893, 11.4.2017)

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