«Cada año en esta fecha conmemoramos a las víctimas de todos los regímenes totalitarios y recordamos con pesar las terribles consecuencias del Pacto Molotov-Ribbentrop, firmado el 23 de agosto de 1939 entre la Alemania nazi y la Unión Soviética. El pacto hundió aún más a Europa en uno de sus períodos más sombríos. Millones de personas fueron asesinadas y generaciones de europeos quedaron marcadas. Tenemos el deber de conservar los nombres de los millones de perseguidos y de mantener viva su memoria. Especialmente porque hoy, 79 años después, nuestros valores comunes de dignidad humana, derechos fundamentales, Estado de derecho y democracia tienen que vérselas de nuevo con la retórica extremista, nacionalista y divisoria. Conservando y trasmitiendo la memoria de las atrocidades cometidas en el pasado a la siguiente generación de europeos, contribuimos a vacunarnos para que no se repitan y recordamos la importancia de defender los derechos humanos de todo europeo. Tenemos que seguir contando la historia de lo que ocurrió en Europa en el pasado, para que no cometamos los mismos errores en el futuro». (RAPID, IP/18/4621, 23.8.2018)

El Tribunal de Justicia de Luxemburgo como garante de los derechos fundamentales
Joaquín Sarrión Esteve
Madrid: Editorial Dykinson, 2013
ISBN: 978-84-9031-402-9
Inmersos en el proceso de integración europea, estamos llamados a vivir en un sistema multinivel de protección de los derechos fundamentales en el que el Tribunal de Justicia (TJ) juega un papel esencial como garante de los mismos. En este trabajo estudiamos precisamente una evolución jurisprudencial que ha llevado al TJ desde la constitucionalización del Derecho comunitario, pasando por el “diálogo” con los Tribunales constitucionales, hasta la asunción de la tutela de los derechos fundamentales como principios generales del Derecho comunitario, hoy ya Derecho de la Unión Europea. Esta función de garante de los derechos fundamentales tiene rasgos constitucionales que se manifiestan de forma muy particular en la tutela de los derechos frente a las obligaciones internacionales y el Derecho internacional (Kadi, 2008); así como también y especialmente, a la hora de resolver los conflictos entre derechos fundamentales y libertades económicas (Schmidberger, 2003; Omega, 2004; Viking, 2007; Laval, 2007; Sayn Wittgestein, 2010); que nos permiten atrevernos a concluir que el TJ esta asumiendo progresivamente un rol de tribunal constitucional cada vez más significativo. Estamos en plena construcción de un sistema de protección de derechos fundamentales en la Unión Europea en el que el TJ deberá basarse en el principio de no regresión, y en la búsqueda del criterio del mayor nivel o estándar de protección de los derechos fundamentales, teniendo en consideración la Carta de Derechos Fundamentales de la Unión Europea, las tradiciones constitucionales de los Estados miembros, y el Convenio Europeo de Derechos Humanos, con el horizonte de la adhesión al mismo cada vez más cerca. [+]
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La Comisión Europea ha publicado hoy su informe anual sobre la aplicación de la Carta de los Derechos Fundamentales de la Unión Europea. El informe resume las iniciativas tomadas por la UE en 2016 para fortalecer los derechos fundamentales. También analiza la forma en que estos derechos se aplicaron en toda una serie de políticas de la UE y de los Estados miembros en 2016.

El informe de este año llega a la conclusión de que los recientes acontecimientos suponen un grave peligro para los derechos fundamentales. La Comisión velará por que todas las propuestas legislativas de la UE y todos los organismos vinculados por la Carta seguirán respetándola. Prestaremos especial atención al importante sistema de controles y contrapoderes, en particular el papel fundamental de los tribunales supremos y constitucionales en la defensa de los valores comunes de la Unión.

En cuanto a las novedades legislativas concretas, el informe señala que, en 2016, la UE registró avances importantes a la hora de garantizar la protección de los menores en litigios transfronterizos de responsabilidad parental (Reglamento Bruselas II bis) y de ayudar a las parejas internacionales a aclarar las normas aplicables a los regímenes de la propiedad; puso en marcha una plataforma europea de resolución de litigios en línea para contribuir a reforzar la protección de los consumidores; llegó a un acuerdo con Facebook, Twitter, YouTube y Microsoft sobre un código de conducta para combatir la incitación ilegal al odio en línea, y mantuvo un importante diálogo con los Estados miembros sobre el Estado de Derecho. (RAPID, IP/17/1336, 18.5.2017)

La Comisión Europea ha presentado hoy su tercer Informe sobre la Ciudadanía de la UE, en el que evalúa los progresos en ese ámbito desde 2014 y expone una serie de nuevas medidas dirigidas a garantizar que los ciudadanos puedan disfrutar plenamente de sus derechos en el trabajo, durante sus viajes, en sus estudios o cuando participen en elecciones.

Los europeos son más conscientes que nunca de su condición de ciudadanos de la Unión y sigue aumentando la proporción de ellos que desea obtener más información sobre sus derechos. Cuatro de cada cinco europeos valoran especialmente la libertad de circulación que les permite residir, trabajar, estudiar y emprender un negocio en cualquier lugar de la UE (Eurobarómetro de diciembre de 2016). Sin embargo, la falta de información impide a veces que los ciudadanos de la UE ejerzan su derecho a votar en las elecciones locales y europeas o que tengan presente su derecho a recibir protección consular en las embajadas de otros Estados miembros. El Informe de 2017 sobre la Ciudadanía de la UE expone las prioridades de la Comisión para seguir divulgando estos derechos y facilitar su ejercicio en la práctica.  (RAPID IP/17/118, 24.1.2017)

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