Publicado en Cartas desde Brujas

Crisis y Cooperación al Desarrollo

Martes, 04 Mayo 2010 17:16 Escrito por 

Las consecuencias de la crisis económica no han tardado en afectar duramente a los más países más pobres.  Según datos macroeconómicos del Banco Mundial más de mil millones de personas se encuentran hoy en situación de extrema pobreza. La crisis económica de los países desarrollados, de los que directamente dependen lo que no lo son, se presenta como una de las causas principales del importante crecimiento de esta cifra; dos cientos millones de personas más que en 2006 según la FAO. Otras causas que justifican este aumento son la subida de precios de alimentos y las restricciones de producción y comercio de los bienes agrícolas.  Nosotros los afortunados habitantes del hemisferio Norte tenemos instrumentos financieros y económicos lo suficientemente estables para que la recesión se quede en meras turbulencias de vuelo. Los países en vías de desarrollo, tiemblan una vez y se desploman totalmente.

CubiertaAcadémicos como Jeoffrey Sachs defienden que con sólo 124 mil millones de dólares podríamos reducir a cero la tasa de personas que se encuentran en extrema pobreza. Tal cantidad no llega ni al tercio del presupuesto mundial gastado en seguridad y defensa sólo durante el año pasado. Sin embargo,  la asistencia al desarrollo, las inversiones directas y los envíos de dinero de inmigrantes siguen disminuyendo considerablemente.  Los Objetivos del Milenio pactados en el seno de Naciones Unidas en el año 2000 para el 2015 parecen hoy más difíciles de alcanzar que nunca, siendo pocos los países europeos que ya han llegado al prometido 0.7%. La recesión económica se presenta como la excusa perfecta para obviar la verdadera crisis existente más allá de nuestras fronteras.

Si queremos salir de la crisis, en un mundo tan globalizado como en el que vivimos, no podemos olvidar la sinergía existente entre ambos hemisferios. No sólo ellos sufren las consecuencias de nuestra crisis. Sin una fuerte y comprometida Cooperación al Desarrollo no podremos evitar las consecuencias directas e indirectas de la pobreza: miles de muertes de inocentes cada día, movimientos migratorios, conflictos regionales, terrorismo, fragilidad democrática, problemas de seguridad energética y diversos efectos adversos en la lucha contra el cambio climático. Ahora que el mundo se replantea sus nuevos sistemas económicos y sociales, deberíamos ser capaces de incluir a los países más ignorados en la formulación del problema y en la definición de las diferentes vías de solución. Deberíamos saber utilizar el exceso de ladrillo y la desconfianza en el capitalismo que la crisis ha dejado para poder reforzar el puente Norte-Sur y para poder apostar por una asistencia más ambiciosa y una mayor equidad global.

Para navegar

Banco Mundial
International Organisation for Migration
Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y Alimentación (FAO)

Para leer

Sachs, Jeffrey, El Fin de la Pobreza, Barcelona, Debate, 2005.

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