Publicado en Cartas desde Brujas

Europa y el sueño de Atatürk

Domingo, 28 Marzo 2010 17:12 Escrito por  Jose Diaz

Nadie podía dudar de la importancia de la visita del antiguo alcalde de Estambul. Banderas, seguridad y protocolo: todo estaba preparado. A su derecha el rector del Colegio de Europa, a su izquierda el Embajador de la Unión Europea en Turquía. El ministro turco hizo un discurso sincero, valiente y cercano, lejos de las parrafadas institucionales tan propicias en estos actos, sin miedo a defender su postura política y a admitir las carencias y los tabúes del proceso. A ritmo de Turquía es Europa reconocía el crecimiento económico, político y democrático que Turquía ha experimentado gracias al proceso de acceso a la Unión Europea.

Egemen BajisTurquía es la eterna pretendiente. Escribir sobre la integración de Turquía a la Unión Europea es siempre describir un compromiso indeterminado en el tiempo oculto tras un velo negro de cierta hipocresía política. El acuerdo de asociación de Turquía con la entonces Comunidad Económica Europea data de 1963. Desde entonces, negociaciones, promesas y exigencias han ido ocupando la agenda euro-turca.  En 2005 ya el Consejo Europeo aprobó una resolución donde se pactaba el definitivo itinerario de sucesivas etapas para ultimar el acceso. Años más tarde, determinados sectores políticos recrudecen su postura antiturca y la incertidumbre vuelve a cubrir el Bósforo de un reconocido hedor a petróleo y euros.

Europa necesita a Turquía. No sólo porque representa actualmente una de las economías más prósperas y estables que mejor hace frente a las turbulencias de la crisis económica, con un 5% de crecimiento del PIB en este año, sino también por razones geopolíticas y culturales. La Unión Europea no olvida que la península de Anatolia se encuentra en un enclave geopolítico estratégico. Turquía es fronteriza con países como Irak,  Irán o Siria y con los países vecinos del Cáucaso desarrollando un importante papel en la cooperación regional del Mediterráneo y del Mar Negro.  En vías de relativizar la dependencia energética sobre el petróleo ruso, la UE busca en Turquía nuevas vías para abastecer la insaciable política europea de seguridad energética.

Turquía también ofrece una respuesta sólida al conflicto cultural y religioso entre civilizaciones. El debate social y filosófico está en la calle. Incluir un país secular de mayoría islámica que reconoce  la libertad religiosa y protege la convivencia pacífica de distintos cultos es un paso necesario para el proceso de aceptación de la pluralidad religiosa ya existente dentro de nuestras fronteras y para la pacificación interna y externa de los conflictos que erróneamente se escudan en mezquitas, iglesias y sinagogas.

El ministro turco no dudó en destacar estos y otros aspectos de la relación euro-turca. Con la misma claridad y vehemencia respondió a las preguntas más complejas sobre derechos humanos, Chipre o la desmilitarización de la República. Respecto a la protección de los derechos humanos el ministro se manifestó optimista en el desarrollo democrático de la península aún reconociendo que como en todas partes quedan ciertos aspectos por mejorar. Razón no le falta a tenor de las múltiples críticas arrojadas por diversas ONGs sobre violaciones de derechos humanos, especialmente vinculadas a la desprotección en Turquía que sufren los grupos sociales minoritarios. También habló de Chipre, de la zona invadida en la isla por Turquía en 1974 y de la necesidad de un consenso internacional para el reconocimiento de la misma, algo lejano de la voluntad europea y, especialmente,  de la voluntad griega.  A la pregunta de la desmilitarización de una República cuyos origines yacen en una revolución militar promovida por el padre turco Mustafa Kemal, Atatürk, el ministro sorprendió a los presentes admitiendo que Turquía está desarrollando un plan de desmilitarización conforme a las exigencias europeas.

Según el ministro turco, Europa siempre ha sido el destino de Turquía: Atatürk tuvo un sueño: transformar Turquía en un país europeo. En el laberinto de espejos de las relaciones internacionales, donde los hechos y las formas se desdibujan y se moldean en función de los intereses que se tengan delante, la historia siempre parece interpretable. Turquía, hoy más que nunca, adapta su pasado y su presente en aras de una mayor legitimidad europeísta mientras, la Unión Europea, cada vez más dividida en la cuestión turca, abre aduanas y cierra fronteras.

Para leer:

Ataturk: The Biography of the founder of Modern Turkey de Andrew Mango.
The Kurds in Turkey: EU Accession and Human Rights de Kerim Yildiz y Noam Chomsky.
La Unión Europea y el Conflicto Chipriota de Stelios Stavridis.

Para navegar:

Comisión Europea. http://ec.europa.eu/enlargement/candidate-countries/turkey/eu_turkey_relations_en.htm

Modificado por última vez en Viernes, 28 Mayo 2010 17:22
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