Publicado en La vida de los otros

En busca del piso perfecto

Lunes, 28 Septiembre 2015 11:44 Escrito por 

Me tengo que mudar. Voy a dejar Dresde después de cuatro años viviendo en esta hermosa ciudad para ir a Núremberg. Lo que la ministra llamaría movilidad interior, creo. Dejo la Alemania del este para ir a vivir al oeste y a Baviera para más señas. El estado federal de Baviera tiene identidad nacional (¿también lo dijo algún ministro?) o por lo menos eso creen los bávaros. Son gente tradicional, que salen los domingos vestidos con su traje regional y que son católicos, no protestantes. Por lo demás, siguen siendo alemanes, pero ya os contaré si encuentro más diferencias cuando lleve un tiempo allí. De momento, estoy buscando piso.

Es el tercer piso que busco en Alemania, así que ya sé unas cuantas cosas. Buscar piso de alquiler en Alemania debería ser más fácil que en España, ya que la oferta es mucho mayor. Pero qué va.

Para empezar, tienes que buscar el lugar que tenga las características que tú quieras en Internet. Resumo aquí lo más importante (y diferente):

El suelo. No es normal encontrar suelo de baldosa en este país, como alternativa puedes encontrar linóleo, laminado (o tarima flotante), parqué y moqueta. El linóleo es una especie de plástico que imita a la baldosa o al parqué, pero es de peor calidad. El suelo laminado consiste en placas de aglomerado, que pueden ser muy finas o muy gordas (a más gordas, más caro, claro). Y por último el parqué, placas también, pero de madera de verdad. La moqueta creo que todos sabemos lo que es. Comprobar el estado del suelo y su antigüedad es para mí de lo más importante. Por ley, la moqueta no puede tener más de cinco años, pero del resto de suelos la ley no dice nada, por lo que los caseros se aprovechan de este vacío legal para dejarte el suelo como esté.

La cocina. La mayoría de pisos vienen sin cocina. Bueno, sin cocina y sin nada más (en mi piso, ni apliques de la luz había). Pero como os podéis imaginar montar una cocina es lo más costoso (en tiempo, esfuerzo y dinero). Por eso encontrar un piso con cocina es una gran alegría. Puede pertenecer al piso (y ojalá esté más o menos nueva) o puedes comprársela al inquilino anterior.

Los gastos. El precio de alquiler tiene dos partes: Kaltmiete (literalmente el alquiler frío, es decir sin incluir la calefacción ni ningún otro gasto) y Nebenkosten (los costes extra). Hay que fijarse bien si estos costes extra incluyen la calefacción, porque es el gasto más alto y puede subir el precio final del alquiler mucho. En los costes extra encontramos normalmente el agua y lo que en España llamamos “comunidad” (limpieza, basuras, etc.). Pero no incluyen ni la luz ni Internet. Eso tienes que buscarlo tú por tu cuenta.

Cuando hayas encontrado el piso que se ajuste a lo que buscas, tendrás que llamar al casero o a su agente inmobiliario (Makler) y concertar una cita para ver el piso, pero no solo eso: en esta visita al piso pasarás también una entrevista. Es decir, que más que elegir tú el piso que te gusta, el dueño (o su agente) eligen al inquilino que más les guste. Los inquilinos preferidos son los que no fuman, no tienen hijos, ni mascotas y no tocan ningún instrumento musical. Como mínimo, el salario conjunto tendrá que ser tres veces el precio del piso. A la entrevista es mejor ir con la declaración de la renta, el contrato de trabajo y una declaración jurada de que no tienes deudas (puedes conseguir el documento que certifica que no estás en la lista oficial de morosos por 25€ en Internet). Hasta junio de 2015, los agentes cobraban una comisión por su faena de buscar inquilino. Lo curioso es que cobraban esta comisión a las pobres personas que estaban en búsqueda, que en su desesperación podían llegar a pagar tres veces el precio del alquiler como comisión. Para evitar lo que era claramente un abuso, cambiaron la ley; por eso a partir de junio de 2015, es el casero quien paga la comisión. No hay que confundir esta comisión (Provision) con la fianza (Kaution), que sí es legal y que suele sumar tres veces el alquiler base, sin gastos (Kaltmiete). La única diferencia con España es que normalmente esta fianza la dejamos para pagar los últimos meses de alquiler, pero aquí en Alemania no se puede hacer eso. Es por si hay gastos inesperados o desperfectos y pueden tardar hasta un año en devolvértela.

Por el momento, cumplimos todos los requisitos, ahora ya solo nos queda caer en gracia a algún casero.

Silvia Ortiz
Consultora lingüística

http://www.silvia-ortiz-translations.com

Modificado por última vez en Jueves, 12 Noviembre 2015 12:32
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